Busca ese lugar especial en tu terraza, en el balcón o en el jardín donde vas a crear tu huerto urbano, porque ahí es donde empezarán a crecer tus comidas más saludables.

Cuando empieces a cuidar tu huerto, sin darte cuenta, se te pasarán las horas cuidando de tus cultivos y disfrutando de ese contacto con la tierra, con la naturaleza, con los resultados de tu trabajo. Cuidarás cada tomate pensando en cómo lo saborearás luego en tu plato, cada cebolla, cada zanahoria. ¿Cómo no intentar que ese lugar sea el adecuado para que todo salga a la perfección?

 Elige el lugar con más horas de sol, porque la mayoría de hortalizas necesitan muchas horas de sol para madurar correctamente. Un lugar que esté cerca de una toma de agua, para no tener que montar complicadas tuberías ni hacer demasiados viajes con pesadas regaderas. Y un lugar que esté razonablemente protegido del viento, porque seca las plantas, especialmente las más jóvenes.

Si tu terraza o balcón recibe pocas horas de sol al día, ¡no te desanimes! Todavía puedes tener un huerto. Hay especies que funcionan bien en semisombra, como las verduras de hojas verdes (lechuga, espinaca, rúcula, escarola) y las hierbas culinarias (perejil, cilantro, hierbabuena) que sólo precisan entre tres y cuatro horas de sol al día; las coles en general, la coliflor y la berza, entre tres y cinco horas; los guisantes, entre cuatro y cinco horas.; y, oh sorpresa, las fresas, frambuesas, arándanos, grosellas y moras ¡se consideran prácticamente de sombra!

En el jardín, puedes plantar el huerto directamente sobre el suelo, pero si éste no es muy fértil puedes hacerlo en camas de cultivo. Son cercos de tablas de madera de unos 20 cm de alto que se rellenan con substrato. En una terraza grande puedes usar cajones de cultivo, grandes y estables contenedores apoyados en el suelo donde caben muchos ejemplares. También en el suelo podemos poner las bolsas de cultivo, más pequeñas, ligeras y manejables. En los últimos años se han puesto muy de moda las mesas de cultivo (como cajones con patas) porque se adaptan a muchos espacios, se pueden encontrar en distintos colores, materiales y estilos y porque al no tener que agacharse es muy cómodo trabajar en ellos. También puedes tener algunas variedades en macetas y en jardineras.

Como ves, las variedades son muchas. En Jardinarium te ayudarán a elegir la mejor opción para tu espacio. Ahora sólo falta que te entre el gusanillo del huerto (¡el bueno!) y empieces a cultivar el tuyo.