Las mariposas aportan belleza, pero también beneficios al jardín, ya que mientras se alimentan de las flores contribuyen a la polinización de las plantas, lo que se traduce en semillas y frutos. Para atraerlas a tu jardín, ten en cuenta que detectan más fácilmente las flores agrupadas en racimos, con pétalos cortos o superficie aplanada que les faciliten posarse, y de colores vivos, preferentemente rojos, anaranjados, amarillos, rosas y morados. Y si quieres que te visiten hasta el otoño, planta variedades distintas para obtener una floración escalonada.